Joel Sternfeld forma parte del movimiento del  New American Color junto con otros pioneros como Stephen ShoreWilliam Eggleston o Joel Meyerowitz. También ha tratado temas como la cotidainidad, la carretera y el modo de vida estadounidense a la par de fotógrafos como Lee Friedlander o Robert Adams.

Nacido en Nueva York en 1972, Sternfeld se caracteriza por el uso de cámaras de gran formato y el color forma parte de una capa de significado esencial en su trabajo.

Uno de sus trabajos más destacados es American Prospects, un registro de Estados Unidos en la década de 1980 donde sus fotografías realizan un retrato de esta nación en la época del Presidente Reagan. Es un tratamiento tragicómico que se convirtió en uno de los grandes cuerpos de obra a color en la historia de la fotografía. American Prospects se publicó una década después de William Eggleston’s Guide, la controvertida exposición curada por John Szarkowski en el Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York. Sternfeld culmina, entonces, de afincar el color en el marco de la fotografía artística seria. Lo que habían comenzado Eggleston y Shore encontró una consolidación y aceptación fundamental en Joel Sternfeld.

Con su trabajo Stranger Passings Sternfeld realiza una cierta tipología del pueblo estadounidense. A la manera de August Sander, Joel captura al americano en sus distintas facetas. El fotógrafo decide fotografiar a la gente in fraganti. Contrasta, entonces, la imagen impecable lograda con el negativo enorme de la cámara de gran formato  con la espontaneidad y la conexión entre fotógrafo y sujeto. No se tratan de imágenes robadas, son frescas pero tampoco absolutamente espontáneas. Sternfeld capta la curiosidad con su cámara enorme, se pone en contacto con la gente, y eso dota a las fotografías de una extraña mezcla de espontaneidad, camaradería pero también de una estética impecable. Del mismo modo que Larry Sultan, Sternfeld traspasa las barreras de la fotografía fija al influir con su estética en el mundo de los cinefotógrafos.

Sternfeld trabaja seres como en Walking the High Line donde explora con su cámara el devenir de una vía elevada del tren que ha sido abandonada en el lado oeste de Manhattan. Se trata de una interesante reflexión (y contemplación) de la relación entre naturaleza y ciudad. Sus fotografías son trampantojos: aparentan ser instantáneas, no muy distintas de una fotografía de turista o una imagen vernácula, cuando en realidad están cuidadosamente planeadas y compuestas. Llama poderosamente la atención la gran atención que pone Sternfeld a la calidad de la luz en sus fotografías que casi se convierte en una protagonista en sí misma.

Un día que Joel caminaba en Central Park encontró un lugar con una luz maravillosa: el mismo lugar donde Jennifer Levin había sido asesinada. Así creó otro proyecto titulado On This Site: una colección con 50 fotografías de sitios donde han ocurrido terribles crímenes. Joel ha expresado, múltiples veces, que la fotografía es únicamente acerca de la superficie de las cosas, pero que no cuenta toda la historia. Este trabajo reflexiona, profundamente, sobre las contradicciones entre la belleza y la tragedia.

El trabajo de Sternfeld es de una gran potencia que comienza con lo cromático, pasa por la extraordinaria precisión del negativo grande y comparte con Eggleston y Shore la mirada hacia los objetos y sujetos aparentemente banales, pero que esconden una enorme profundidad.

Sternfeld ha recibido dos veces la Beca Guggenheim, ganó el Prix de Rome y el Citibank Photography Award. Ha publicado libros como American Prospects (1987),  Stranger Passing (2002) , Walking the High Line (2002), Sweet Earth (2005), Oxbow Archive (2008), First Pictures (2011), On this Site (2012) , por mencionar solamente algunos. Ha realizado más de 80 exposiciones en Estados Unidos y casi 40 en Europa.

Joel Sternfeld se encuentra en activo y, a sus 72 años, todavía carga con su enorme cámara.

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