- Le hacen una entrevista y dice : ¿Cuál fue tu primera experiencia artística signitificativa? Y responde : No tengo ni idea.
- Que libro ha tenido mayor impacto y contesta El momento decisiv o de Cartier Bresson
- Cuando le preguntan que estaría haciendo si no hiciera fotos, y contesta : No tengo ni idea.
- Reportero nato
- Nace en 1930 y fallece el 15/07/2020
- Un fotógrafo muy de Lieca
- Comenzó a practicar con 15 años la foto como hobby, y en la guerra de Corea trabaja como fotógrafo al servicio de los Estados Unidos.
- Los fotógrafos que iban a fotografiar la guerra de Vietnam, automáticamente le daban el cargo de oficial del ejercito.
- Despues de la guerra termina sus estudios de fotoperiodismo y se va a Nueva York para trabajar profesionalmente como fotógrafo.
- Trabajo en la revista LOOK hasta el final de su vida.
- Fotógrafo de Magnum asociado y posteriormente de pleno derecho.
- Es un fotógrafo de fotos que hablan por si mismo, frente a las fotos que necesitan un manual para entenderla.
- Ha publicado libros : Legado de Chernobyl, etc.
- La mayor parte de su obra es analógica, y trabajaba en blanco y negro y en color.
- Nunca le interesó la imagen suelta, sino los trabajos que narran una historia, donde el ritmo de presentación, el orden, todo es muy importante.
- Es difícil encontrar fotógrafos que hagan un proyecto en que cada foto individualmente sea buena, y el conjunto también.
- Ha documentado las injusticias en el mundo, la pobreza, la indigencia, la vida en el guetto urbano, los emigrantes, los trabajadores y sus condiciones de trabajo.
- Casi todos los temas tratados eran por encargo de las revistas.
- Living with aids 1992-1993
- Un trabajo que ha pasado a la historia por las fotos en si, y por lo que rodeó a la realización de las fotos.
- Hecho en el hotel Ambassador en San Francisco.
- El hotel se convirtió en un refugio para los enfermos del SIDA pobres y marginados. El director del hotel Han Wilson lo abrió exclusivamente para ellos.
- Paul Fosco los retrató en las habitaciones donde vivian.
- Algunos se mostraban absortos, otros se exhibían, otros mostraban su degradación.
- Documentó no solo a los habitantes, sino a sus familias cuando les visitaban, los cuidadores y voluntarios que les ayudaban.
- Belarus . Chernobyl legacy 1997 – 2000
- Retrata los niños, jóvenes y adolescentes, mostrando la evolución después de la tragedia de la central nuclear.
- Este trabajo lo hizo porque creía que tenia que se visto por la gente, para evitar que se repita.
- Lewis Hine decía “los fotógrafos comprometidos dan a conocer las cosas que merecen ser conocidas”
- Las fotos son muy duras por la degradación de los retratados.
- Los habitantes han estado sometidas a las radiaciones por mas de quince años.
- No hay imágenes del entorno, solo de las personas afectadas.
- En total se calcula que ha habido 7 millones de vidas afectadas por el accidente. Algunas familias se negaron a abandonar sus hogares, y se mantuvieron en ellos.
- RFK Funeral train 1968
- Retrato del entierro de Robdert Kennedy mientras lo trasladaban en tren por los Estados Unidos. Desde California hasta Washington.
- Lo que retrata son la gente de los lugares por donde pasaba el tren y como homenajeaban al fallecido.
- Es un trabajo hecho en color con el color propio de aquella época.
- Hizo unos 30 rollos de Kodachrome 25 y 64 y Extachrome que ya tenia mas sensibilidad, era película mas adecuada para la revista.
- Uno de los responsables de la comitiva lo sentó en un lado y no lo dejó moverse de donde estaba, y como no sabia que hacer se dedicó a fotografiar a los laterales del tren con la gente despidiendo al finado.
- El tren viajaba muy despacio para que la gente lo viera, y el viaje duro 7 horas, el doble de la duración normal de dicho trayecto.
- Para el trabajo le sirvió mucho su experiencia, porque tirar con diapositiva es muy difícil y con un tren en marcha mas todavía.
- En las fotos se ven toda clase de personas, con independencia de clase, religión, situación.
- Este trabajo no se uso nunca, lo que se uso son las fotos que hizo cuando llegaron a Washington, pero el cuando paso a ser fotógrafo de Magnum, uno de los hijos de Robert Kennedy tenia una revista que se llamaba Fortune y se las ofrecio Magnum y entonces es cuando se publican en el año 2001 y se hace una exposición.
- Las ultimas fotos de este reportaje las hizo con barridos, porque al tener tan poca sensibilidad la película, ya no había luz, y de esa forma se podía obviar el movimiento por la falta de luz.
- Hay un artista que se dedicó a ver la gente que salen en las fotos del reportaje y que tenían cámara, y se dedica a visitarlos para recuperar las fotos que hicieron, encontró hasta 200 fotos de gente que hizo las fotos del tren. Era la visión desde el otro lado.
- Hay otro artista que usa el mismo trabajo para hacer cuadros de plastilina imitando las fotos del trabajo de Fusco.
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Paul Fusco ha sido uno de los mejores fotógrafos de la agencia Magnum desde que ingresó en 1973. Tenía una sólida carrera detrás y un espectacular reportaje que vamos a contar a continuación. Ha muerto el 15 de julio de 2020 y nos deja todas sus fotografías para contar su vida
Los fotógrafos de la agencia Magnum son grandes maestros del reportaje fotográfico, del mundo del periodismo. Ahora se ha abierto, gracias a la mano de Martin Parr, a nuevas propuestas de la que todavía desconocemos su alcance real. Hasta ahora las fotografías hablaban por sí solas pero ahora nos las tienen que explicar.
Paul Fusco era de la vieja escuela, un fotógrafo de color y blanco y negro (así de profesional y versátil era) que aprendió el oficio en la guerra de Corea con el ejército estadounidense a principio de los años 50.
Y debió gustarle tanto la experiencia que a la vuelta decidió ir a la universidad a estudiar fotoperiodismo. Se licenció en 1957, se trasladó a Nueva York y empezó a trabajar con la revista Look, donde estuvo hasta 1971, fecha en la que cerraron.
Esto es lo que le acercó a la agencia Magnum, en la que entró como asociado en 1973 y como miembro de pleno derecho un año después. Así pudo publicar en todas las cabeceras de renombre de aquellos años, como TIME, Life, Newsweek, New York Times Magazine y otras revistas internacionales.
Fotografió todo tipo de temas, desde las protestas sindicales de los agricultores de los EEUU hasta un impresionante trabajo sobre el SIDA en un hotel de San Francisco donde residían los olvidados de la ciudad. También retrató la revolución zapatista del comandante Marcos y las consecuencias de la explosión de Chernobil. Pero su trabajo más emocionante fue el del último viaje de Robert Kennedy.
El clan de los Kennedy está considerado como lo más cercano a la realeza que tiene EEUU. Pero es una de las familias más desgraciadas del mundo. A los cinco años del asesinato del presidente John F. Kennedy, su hermano sufrió el mismo final.
Sus restos fueron trasladados en tren de California a Washington. El viaje inesperado del féretro pilló de sorpresa a Paul Fusco. Desde la redacción de la revista Look le dijeron que debía montarse en ese tren para cubrir todos los funerales que se iban a celebrar.
Lo que vio durante el largo viaje le llevó a salir del tren y fotografiar con sus cámaras. La gente, de forma espontánea, se acercaba al paso de los vagones para presentar sus respetos a un futuro posible presidente que podría haber cambiado la historia de EEUU y por extensión del mundo.
Paul Fusco disparó más de 1000 fotografías desde el tren en marcha, pegado a la ventanilla. Tenía que dominar como nadie la fotografía en movimiento. Y seguro que tenía experiencia por sus años en la guerra.
Lo más curioso es que esas fotos, en las que un país entero quiso despedir a un miembro de los Kennedy, no se utilizaron nunca… Hasta el año 1998, cuando las enviaron desde Magnum a la revista del tristemente fallecido John Kennedy Jr., el hijo de JFK.
Y se publicaron en un libro cuarenta años después llamado ‘RFK Funeral Train’. A los diez años reeditaron el libro con más fotografías… Y es el retrato de los habitante de un país, de la melancolía y la tristeza que sintieron.
Y ese trabajo ha inspirado a muchos artistas… El trabajo más curioso es el que realizó Rein Jelle Terpstra. En las fotografías se ve a mucha gente con una cámara… Recorrió ese tramo de 400 Km y encontró hasta 200 disparos de ese instante que formaron parte de su proyecto.
Paul Fusco ha sido despedido por sus compañeros. Pero nos quedamos con la frase de Bruce Davidson:
Hay pocas palabras para describir a Paul: amable más que amable, humano más allá de lo que humanamente se puede ser.
«Quiero que los espectadores se trasladen a la vida de las personas que están viendo; la experiencia visual es increíblemente emocional», escribió Paul Fusco sobre la razón de su trabajo.
Nacido en Leominster (Massachusetts) en 1930, Paul Fusco comenzó con la fotografía como hobby a la edad de 15 años. Durante la Guerra de Corea, entre 1951 a 1953 se estrenó como fotógrafo en el cuerpo de señales del Ejército y, cuando se licenció, decidió estudiar fotoperiodismo en la Universidad de Ohio.
Finalizados los estudios, se mudó a la ciudad de Nueva York y comenzó su carrera como fotógrafo de plantilla en la revista bimensual ‘Look’, para la que trabajó hasta 1971 y en la que se especializó en reportajes de temática social sobre su país, como la difícil situación de los mineros indigentes en Kentucky o la vida en el guetto de Nueva York, aunque eso no le impidió trabajar en Inglaterra, Israel, Egipto, Japón, el sudeste de Asia, Brasil, Chile o México.
El 8 de junio de 1968 Fusco, que tenía entonces 38 años, pasó por la redacción de ‘Look’. Llevaba once años en plantilla y le iban a enviar a cubrir los funerales del senador Robert Kennedy, al que habían matado a tiros tres días antes. «Súbete a ese tren», le dijo el redactor en jefe. Llevaba tres cámaras y un paquete de películas.
«Un agente de seguridad me dijo: ‘Súbete a este vagón, siéntate y no te muevas’. Yo estaba solo», relató después. A lo largo de las siete horas que duró el viaje desde Nueva York hasta el cementerio de Arlington, en Washington DC, y desde la ventana del vagón en el que viajaba, Fusco fotografió a la gente que salía al paso del tren funerario.
El dolor de una nación
Hay que entender el contexto. La primavera de aquel 1968, una ola de sangre recorría EEUU. El asesinato de Martin Luther King, el 4 de abril, acabó con las aspiraciones de la consecución pacífica de los derechos civiles. Había brotes violentos en Chicago, Baltimore, Washington…
Robert Kennedy había decidido presentarse a las presidenciales de noviembre, con un programa progresista, pero su muerte a tiros, como la de su hermano John cinco años antes, golpeó de nueva a su país. Aquel recorrido en tren era el retrato del dolor de una nación, y se convirtió en un trabajo de fotografía brillante en el que Fusco hizo cerca de un millar de diapositivas.
‘Look’, sin embargo, no lo publicó porque el número de aquel mes ya estaba en imprenta. Las imágenes de Fusco, excepto dos, publicadas a finales de junio de 1968 en su revista, estuvieron guardadas en depósito durante años en la Librería del Congreso de Washington, donde la revista depositó sus archivos cuando cerró sus puertas en 1971.
De ahí pasaron a los fondos de la icónica agencia Magnum, en la que Fusco se integró en 1973. Tres años más tarde, Magnum las publicó en la revista ‘George’, creada por John Kennedy Jr, hijo de John Kennedy y sobrino de Robert. De esta publicación salieron un libro y una exposición que también llegó hasta Getxophoto, el festival de fotografía de Getxo, en 2015.
Desde Magnum, de la que se convirtió en asociado en 1973 y miembro de pleno derecho al año siguiente, su trabajo se dio a conocer internacionalmente. Sus trabajos han sido publicados en las principales revistas de su país, como ‘Time’, ‘Life’, ‘Newsweek’… así como en otras publicaciones en todo el mundo.
Entre los últimos temas que trató están los abandonados del mundo, los que viven en los márgenes de la historia: los enfermos de sida en California, los ciudadanos sin hogar, el levantamiento zapatista en Chiapas… y su proyecto más amplio y a largo plazo, en el que documentó a los niños y los adultos bielorrusos que enfermaron a consecuencia de la radiación en Chernobyl.
Una tragedia de la magnitud del accidente nuclear de Chernóbil ha sido ampliamente recogida por numerosos fotógrafos a lo largo de los años. Desde aquel fatídico 26 de Abril de 1986 en que ocurrió, la región ucraniana pasó a formar parte de la historia más negra de la humanidad, y numerosos trabajos a lo largo del tiempo han atestiguado muchas de las consecuencias de todo ello. Por una parte, los fotógrafos más cercanos al documentalismo social, abordando los dramáticos efectos que ha tenido sobre la población de la zona, y por otra, los próximos al paisaje contemporáneo y la fotografía de autor, enfrentándose al escenario, la huella y la memoria.
El gran fotógrafo Paul Fusco ha realizado el que tal vez sea uno de los trabajos más crudos y contundentes sobre las consecuencias del accidente nuclear. Una mirada a los efectos de la contaminación nuclear en las nuevas generaciones, donde muchos niños nacen con terribles malformaciones debido a la radiación.
En este caso, Fusco retrata la situación en Bielorusia, uno de los países más damnificados por el escape. Y lo hace con un blanco y negro tremendamente dramático, que nos recuerda a esas imágenes de W. Eugene Smith en Minamata, y lo hace sin concesiones, con imágenes impactantes que conmueven y en algunos casos te hacen casi apartar la vista ante lo terrible que muestran